SOCIOLOGIA DE LA EDUCACIÓN
CONMTE Y LA SOCIOLOGÍA DE LA EDUCACIÓN
EL POSITIVISMO Y LA EDUCACIÓN
Este blogger tiene como objetivo presentar concepciones de la sociología de la educación desde Emile Durkhein y Augusto Comte.
SOCIOLOGIA DE LA EDUCACIÓN
CONMTE Y LA SOCIOLOGÍA DE LA EDUCACIÓN
EL POSITIVISMO Y LA EDUCACIÓN
CONCEPTUALIZACIONES DE SOCIOLOGÍA DE LA
EDUCACIÓN
La sociología de la educación se define como una disciplina que utiliza conceptos, modelos y métodos de la sociología para comprender la educación en su dimensión social y tiene una doble característica, es una rama de la sociología y es una ciencia de la educación, se considera también una socilogía especial.
Los docentes debemos fortalecer los fundamentos
sociológicos que hacen fuerte a los procesos de enseñanza aprendizaje, por ello
es importante repasar los principios de la sociología como un pilar muy
importante que ayuda a reconceptualizar los saberes.
La existencia de la educación en la sociedad es una
necesidad perenne de formar un tipo de persona acorde a un ideal inherente en
la sociedad competitiva de cambio de época.
La competitividad debe responder a las necesidades sociales que
requieren de procesos fundamentales y
complementarios, que serán capaces de resolver problemas siendo críticos a las transformaciones de su entorno social.
Ana María, Brígido en sociología de la educación nos
dice:
El objeto de la sociología de la educación tal como
se entiende hoy, es decir, como una sociología especial. Implica considerarla
como una disciplina empírica, cuyo interés primordial es el conocimiento de la
realidad educativa desde una perspectiva particular ( p. 11 ).
Estos aportes de Brígido son notables al destacar
que el objeto de la Sociología es la Educación, de allí la importancia de
formar seres humanos que respondan a las exigencias de la sociedad del siglo
XXI. Entonces diríamos que es de interés para que los educadores se fundamenten
en los aportes de esta ciencia, y será el pedagogo el que apuntale a contribuir
saberes para enfrentar a los problemas prácticos de la humanidad.
Así que será el docente quien aplique estrategias
didácticas hacia una sociedad contemporánea, quien articule los diferentes estratos
sociales en donde la diversidad de criterios permitirá contextualizar el
comportamiento de ideologías y realidades distintas, pero comprometidas al
mismo tiempo en fortalecer una sociedad globalizada que demanda nuevos modelos
teóricos y prácticos que sirvan de trayectorias para la organización de nuevos
significados articulados a la práctica social.
Así también lo manifiesta López, Olimpia en el
libro Sociología de la
educación (1994) en la que resalta lo siguiente:
La sociología
como disciplina ha desarrollado un cuerpo de conocimientos que nos permite, a
su vez, el desarrollo de la conciencia sociológica como un tipo de saber que
nos capacite sobre las características y dinámica propia de la realidad social
y sobre la forma de incidir en ella. La teoría de la socialización nombre que
le asigna a la explicación elaborada por Durkheim, para aprender a vivir en
sociedad, permite entender cómo se logra la adquisición de los valores, ideas,
creencia y normas que regulan la vida de la sociedad ( López, 1994, p. 11 ).
Durkheim “se le considera como uno de los
precursores de la sociología de la educación considerada al sistema educativo
como una institución social en la que se presentan modalidades de cada
sociedad”. Al respecto el siguiente gráfico que se detalla a continuación
explica los pensamientos clásicos de Durkheim.
Fuente:(Brígido, 2006, p. 25)y adaptado por
investigadores
Gráfico 1 Aportes de Durkheim a las Ciencias de
la Educación
De acuerdo con los razonamientos realizados, el
pensamiento de Durkheim va desde la teoría y la práctica docente, y aborda el
fenómeno educativo anclada a la sociología, por lo que, será la sociedad la que
considere a los individuos para la construcción del saber. Así la sociedad es
la que precede al individuo y define las pautas a la que debe ajustarse
asumiendo realidades y contextos que implican aspectos como creencias y
valores.
En este sentido la sociología de la educación toma
relevancia para la educación, en vista de que los saberes se convendrán
impartir y facilitar a los estudiantes de acuerdo al contexto donde se
desarrolla el estudiante, y procurar realizarlos con aprendizajes
significativos y funcionales frente a realidades distintas de los educandos.
Por consiguiente, es necesario partir del significado de educación. En el
diccionario Larousse, se destaca lo siguiente:
Educación es un conjunto de las costumbres y buenos
modales conforme a ciertas normas o costumbres de la sociedad […] nosotros
sabemos que es también la acción, o conjunto de acciones destinadas a
desarrollar sus capacidades intelectuales en una o varias áreas del
conocimiento, tiene que ver con impartir o trasmitir el conocimiento (Bermúdez,
2010, p. 3).
Por lo descrito, este pensamiento se refiere al
proceso de impartir saberes a los estudiantes, en donde se deberá considerar
las costumbres, cultura y tradiciones de acuerdo a realidades distintas
reflejadas en las aulas de clase. Se tratará de mediar en ellos la formación
educativa que involucren el saber cognitivo e intercultural, y el inter
aprendizaje basado en la cultura con pensamiento crítico, se pretende
desarrollar competencias para razonar, procesar información, resolver
problemas, tomar decisiones acertadas, regular impulsos emocionales e inculcar
actitudes y valores, a la Sociología de la Educación le interesa el por qué y
el para qué, según se entiende es la ciencia que forma a la persona alineándole
siempre a un abordaje complejo de los fenómenos educativos de acuerdo a la
sociedad en que se desenvuelve el individuo.
Así mismo, es oportuno citar lo siguiente:
La importancia de la educación para la sociedad es
relevante ahora la palabra significa otras dos cosas, una necesidad de la
sociedad o función explícita que ésta reconoce y organiza, pero también un
fenómeno social espontáneo, que tiene lugar aun en sociedades primitivas
carentes de las correspondientes instituciones formales ( Olivera, 2008, p.
8 ).
En lo citado se analiza que la educación cobra
importancia en la sociedad cuando se convierte en una prioridad destacable el
conocer los fundamentos sociológicos por parte de los pedagogos, por ello se
considera a la educación como un fenómeno social indispensable para los
pueblos. En el diccionario de la Real Academia Española, define la educación
como: “acción o efecto de educar”, y contiene los siguientes significados para
la palabra educar: “dirigir, encaminar, adoctrinar, desarrollar o perfeccionar
las facultades intelectuales y morales del niño, del joven por medio de
preceptos, ejercicios, ejemplos” ( Nuevo, 2009, p. 43 ).
En razón de lo señalado es necesario fortalecer la
educación como una necesidad ineludible e inevitable, para ello se vuelve
imprescindible el estudio de teorías relacionadas a la educación y al hecho
social.
Principales planteamientos teóricos de Durkheim para
la Sociología de la Educación
Algunos conceptos claves de la obra Durkheniana son
importantes para analizar la educación en la sociedad, entre ellos: “hecho
social”, “acción colectiva”, “educación moral” y “división del trabajo social”.
Los hechos sociales para Durkheim son considerados
cosas naturales, pero ¿Qué es una cosa para Durkheim? Durkheim en la obra Las
reglas del método sociológico ( 1985b )
indica:
Es cosa todo objeto de conocimiento que no es
naturalmente compenetrable a la inteligencia; todo aquello de lo cual no
podemos tener una noción adecuada por un simple procedimiento de análisis
mental; todo aquello que el espíritu sólo puede llegar a comprender a condición
de salir de sí mismo por vía de observaciones y de experimentaciones ( Durkheim, 1985, p.
55 ).
Los hechos sociales se entienden entonces como
maneras de sentir, actuar o pensar, Durkheim considera los hechos sociales
configurados como una manera fisiológica, sociológica y cultural, en la que se
desarrollan acciones colectivas en diversas realidades. El autor insiste en el
carácter explícito y externo de la acción social, afirma además que la acción
individual puede estar influida por hechos naturales que no entendemos desde el
exterior, pero que sí lo sentimos, son hechos subjetivos que solo son
observables, pero no explicables.
Estas concepciones sociológicas inexplicables en una
acción social subjetiva y externa enriquecen a una nueva sociedad cambiante que
necesita de actuaciones colectivas, estas colectividades constituyen la suma de
comportamientos, creencias, prácticas religiosas, costumbres y tradiciones
distintas, pero que al sumar o estar conscientes de que la meta es una sola,
adquieren una fuerza imperativa o coercitiva a la comprensión interpretativa de
la acción social en conjunto.
Actualmente está relacionado con la cultura, con el
contexto, con la sociedad. Durkheim en la obra La división del trabajo social
( 1985a )
manifiesta: “El conjunto de las creencias y de los sentimientos comunes al
término medio de los miembros de una misma sociedad, constituye un sistema
determinado que tiene su vida propia, se le puede llamar la conciencia
colectiva o común…” ( p. 45 ).
Con esta apreciación se puede determinar que ese conjunto de creencias y
sentimientos comunes permiten desarrollar una acción colectiva, aquella que
compromete al individuo a actuar de acuerdo a normas establecidas, Durkheim
reconoce los centros educativos como acciones colectivas, los describe como
escenarios de integración, escenarios que dan paso a la interculturalidad, la
diversidad, los derechos humanos, la prevención de la violencia y una educación
para la paz.
Los fenómenos sociales mencionados, permitirán
mantener un equilibrio social. En el libro Educación y
sociología (1973) Durkheim define la educación como “la
influencia de las generaciones adultas sobre aquellos aun no preparados para la
vida” ( p. 49 )
en función de esto y a criterio personal se considera que el objetivo de la
educación no es solo el desarrollo de destrezas, habilidades y competencias,
sino el desarrollo de las capacidades con saberes críticos y reflexivos que
aporten positivamente a la solución de problemas que demanda la sociedad.
La educación a través de la Sociología toma como
actividad principal dignificar la vida del ser humano. Durkheim nos habla
entonces de una educación moral.
La educación moral durkheimiana surge como una
posibilidad de transformación de la sociedad, una sociedad que se apoyaría en
una educación intelectual basada en un pensamiento racional y una sociedad moral.
Esta moral según Durkheim permitiría homogeneidad. Así lo afirma en la
obra La determinación
del hecho moral (1906) .
Una sociedad es un foco intenso de actividad
intelectual y moral, cuyas radiaciones se extienden lejos. De las acciones y
reacciones que intercambian los individuos, se desprende una vida mental
enteramente nueva, que transporta nuestras conciencias a un mundo del cual no
tendríamos la menor idea si viviéramos aislados. Lo notamos bien en las épocas
de crisis, cuando algún gran movimiento colectivo nos embarga, nos levanta por
encima de nosotros mismos, nos transfigura ( Durkheim, 1906, p.
83 ).
La escuela como agente de socialización establece
conductas para cada individuo, pero este individuo para actuar necesita de
impulsos, impulsos que en muchos casos como dice Durkheim se los encuentra en
el sentimiento colectivo o en el espíritu, entonces se hace imprescindible la
presencia del otro, el otro puede ser el sistema de signos que se usa para
expresarse, el sistema monetario, la tecnología y el sistema educativo en el
que se ha legitimizado una cultura, una forma de vida y que por razones de
subsistencia, es necesario se establezca una división de trabajo.
La división del trabajo para Durkheim es la
solidaridad social, aquella que consolida la unión de los seres humanos en la
sociedad, donde los individuos son impulsados a desarrollar actividades en
grupo, pero que al mismo tiempo desarrolla funciones específicas. Al respecto
Durkheim en la obra División del
trabajo social (1985) , señala:
La división del trabajo no puede, pues, producirse
sino en el seno de una sociedad preexistente. No queremos con esto decir simplemente
que los individuos deban materialmente adherirse los unos con otros, sino que
es necesario que exista entre ellos lazos de unión ( Durkheim, 1985, p.
324 ).
Durkheim plantea en sus estudios la importancia de
mantener funciones específicas particulares. Cada uno cumple tareas distintas,
es decir, existe independencia en el grupo, a esto el autor lo llama
“organización”, elemento imprescindible para conservar la sociedad y crear
solidaridad social, esto dará la posibilidad de desarrollo en dirección
progresiva. Esta constante permitirá que la educación a partir de la formación
individual forme saberes que involucren a los seres humanos a formar puentes
colectivos, a fortalecer lazos de unión para conformar grupos sociales
intelectuales, con calidad humana en el respeto de los valores, tradiciones,
costumbres, consmovisiones, mezclas de creencias, que participen en espíritu
democrático, formando seres libres y comprometidos unos con otros.
Discusión entre educación y cohesión social
La educación como elemento social debe responder a
necesidades específicas de la sociedad que permita mejorar la calidad de vida
de los pueblos. Ernesto Sabato en su obra La resistencia (2000) cita
a Gandhi quien manifiesta:
La piedra angular de nuestra educación se asienta
sobre el individualismo y la competencia. Genera gran confusión enseñarles
cristianismo y competencia, individualismo y bien común, y darles peroratas
sobre la solidaridad que se contradicen con la desenfrenada búsqueda del éxito
individual para la cual se los prepara ( Sabato, 2000, p.
46 ).
La tarea de la educación es encauzar su actividad a
la formación de personas que respondan a las demandas del sistema, es
importante mencionar que la educación debe permitir vivir un constante proceso
de interacción, que la persona descubra y cultive individualidades y al mismo
tiempo fortalezca la convivencia en colectividad, que logre alcanzar objetivos
corporativos mediante el cultivo del espíritu, la moral, los valores, a través
de ellos la educación perfeccionará destrezas y competencias que permitan a los
individuos indagar en soluciones a los problemas de la sociedad. Cuando se
rompe esta solidaridad, la cohesión se deshace y surge una enfermedad social y
educativa.
La enfermedad social a criterio personal se
encuentra en la modernidad y presenta algunas contradicciones, Marx citado por
Bolívar Echeverría en el libro Definición de la
cultura (2001) manifiesta algunas de ellas:
Contradictoriedad irreconciliable entre proceso
concreto de trabajo/disfrute –un sentido “natural”, proveniente de la historia
del “metabolismo” entre el ser humano y el Otro– y su sentido como proceso
abstracto de valorización/acumulación –un sentido “enajenado”, proveniente de
la historia de la autoexplotación del ser humano productivista o “hijo de la
escasez” (Marx, 2001, p. 254).
La descripción de Marx permite observar los
distintos fenómenos característicos de la modernidad, la misma que ofrece
servicios y al mismo tiempo opresión. En el trayecto de la historia, la
modernidad aparece como la cima más alta a la que todo ser humano pretende
llegar, en este trayecto tanto la felicidad como la desdicha son posibles, la
lucha por superar la escasez ha dividido a la humanidad en los que tienen mucho
y los que no tienen nada; la necesidad de consumo se vuelve lo primordial y el
ser humano se sacrifica cada día más, abandona la noción de lo natural para
volver su mirada hacia el consumo de las cosas, su objetivo es fundamentalmente
económico, es acumular riqueza y esto se vuelve un problema, ya que el sujeto
no se encuentra comprometido e identificado con una historia particular.
En educación el currículo educativo responde a
planes o programas de estudio, pero en la práctica no manifiesta criterios
unificados, no responde a necesidades sociales de interdisciplinariedad y
multidisciplinaridad de conocimientos; el currículo educativo implica entonces
enseñar desde los problemas encontrados, desde la integralidad y complejidad en
un contexto determinado. Cabe preguntar aquí ¿Cuál es el rol que cumple la
educación?
Contribuciones de la educación para el proceso
social
Las contribuciones de la educación se trasladan
principalmente a la sociedad, con aportes de saberes acordes a un contexto
social que encausa principios y lineamientos sociológicos, que prioriza culturas,
contextos, saberes ancestrales, y otros valores que fortalecen la identidad de
nuestros pueblos. Es por ello que la educación a través del docente quien es el
ente facilitador, el guía, el mediador, el que a través de varias estrategias
metodológicas incita al estudiante a razonar, pensar, criticar y reflexionar
sobre teorías, conceptos acordes a la complejidad del conocimiento y a la
matriz cognitiva se alinea a nuevas tendencias y propuestas innovadoras en el
desarrollo educativo.
En el contexto y entorno educativo hallamos docentes
poco convencidos para realizar innovaciones educativas que permitan
incorporarse al cambio de la matriz cognitiva y conectivista asociada a los
medios de comunicación de masas. La Sociología de la educación desarrolla una cultura
planetaria insertando las tecnologías en el desarrollo de los procesos de
aprendizaje, que vendrían a ser recursos de apoyo en los procesos áulicos. En
sí la tecnología está actualmente considerada dentro de la cultura de cambio y
ha generado inquietud en el tema de la calidad educativa, estas innovaciones
contribuirán a la mejora continua de estas tendencias descritas anteriormente,
mismos que permitirán mejorar los factores educativos en el ámbito social de
forma significativa.
Somos parte de la era de la comunicación y la
información, donde las nuevas tecnologías son absolutas, y es en este contexto
donde las redes sociales han cobrado una importancia relevante, en que unos
círculos de personas comparten intereses en común. Los participantes de las redes
sociales pueden, o no, conocerse personalmente, ya que lo que les une no
necesariamente tiene que ser la amistad, sino un interés común (aficiones,
educación, tecnología, ciencia, deporte, cultura etc.). La tecnología pone a
disposición la posibilidad de intercambiar conocimientos y experiencias
mediante el uso de herramientas basadas en Internet o de la web.
La función de los docentes es cada vez más
importante en los nuevos ambientes culturales y educativos que se están
implantando y que se deben crear con la asistencia como dice Durkheim del
trabajo social, de la organización, del trabajo cooperativo, de una visión de
conjunto de manera tipológica y explicativa, según se entiende los diferentes
grados de cristalización de la vida social se encuentra en los estados de
conciencia colectiva y es la educación el elemento social que fortalece este
quehacer.
Se puede entonces definir a la comunidad de
aprendizaje como la forma más sencilla de que un grupo de personas se puede
reunir para aprender cosas en común, utilizando herramientas similares en un
mismo entorno de aprendizaje este sea virtual o presencial.
Otras de las contribuciones de la educación a la
organización social es conformar proyectos integradores como dice Durkheim en
el libro La Sociología de
González (2000) “la educación es el hecho social en el que se
conjuga el ser y el hacer” ( p. 44 ).
Se entiende por esto que el ser corresponde a la persona y el hacer al conjunto
de actividades que desarrolla un grupo en común. Los proyectos integradores
vendrían a ser una actividad socializante de saberes, en los que se enriquece
el grupo social, a partir de contextos particulares y colectivos como el
contexto familiar y entorno sociocultural, los cuales permiten una función
socializadora en bien de la comunidad.
Todos estos aspectos serán significativos para
generar cambios profundos en una sociedad moderna. Por lo que es relevante
destacar lo siguiente:
La idea de que el hombre es un ser que no puede
vivir aislado se ha vuelto una realidad y un credo que alimenta la fe de
quienes creemos que la educación es una de las armas más valiosas con las que
cuenta el hombre para alcanzar la verdadera humanidad […] en una comunidad
llena de usos, costumbres, normas ( Perdomo, 2009, p.
76 ).
En consecuencia, es evidente entonces, que en la
sociedad juega un rol importante en la educación, ya que enfrenta a seres
humanos diversos por lo que habrá de realimentar a la cultura, conocimiento,
pensamiento, política, organización social, tradiciones, saberes, en variados
contextos, para respetarlos y apuntalar metodológicamente a la formación
cognitiva y humana en una sociedad competitiva y crítica. Sin olvidar también
que dentro de la sociedad existen formas de organización social, y será la
educación a quien le corresponda articular varios escenarios sociales,
económicos, políticos, ideológicos y culturales que confluyen en el sistema
educativo, provocando conflictos cognitivos y acciones de
reflexión-acción-reflexión crítica despertando en los estudiantes procesos de
investigación, sentimientos de humanitarismo, seguridad, autonomía y justicia,
bajo lineamientos de reflexión crítica y participativa.
Al respecto, Miguel Ángel Maldonado en Competencias,
métodos y genealogía (2006) resalta: “El hombre es un ser
de continuo crecimiento. Crecer significa muchas cosas: evolucionar,
desarrollarse, asimilar, recibir, integrarse, apropiarse, crear, construir”
( p. 6 ).
De esta forma, se explica que los docentes deberán mediar los saberes y
convertirlo al estudiante en protagonista del aprendizaje y no un simple
receptor. Es decir, la enseñanza deberá sujetarse según el tipo de sociedad,
respetando ideologías y cambiando estrategias metodológicas con prácticas de
innovación que respondan a los desafíos de la economía social y del conocimiento
hasta llegar a la pedagogización de la ciudadanía.
La pedagogía enmarcada en valores humanos, el
pensamiento universal y la interculturalidad. Siendo oportuno señalar que las
“formaciones sociales complejas y plurales, compuestas por individuos y grupos,
con límites relativamente fijos e identificables constituyen un sistema de
roles frente a la sociedad” ( Fernández &
Sánchez, 1997, p. 5 ). Esto nos indica que será la educación
quien integre procesos metodológicos para la enseñanza-aprendizaje, a fin de
impulsar al ser humano, y proyectarlo como un ente productivo no solo económico
sino también propositivo de cambio; y que esta perspectiva sociológica
educativa se constituya en un aporte que revolucione sus ideas en función del
contexto en que se desenvuelve un grupo de personas en beneficio de la sociedad
moderna. Es evidente entonces que, según resalta Durkheim, las instituciones
educativas no solo son una realidad sui generis producida por los seres humanos
al asociarse. Es también, por decirlo así, la garante de la civilización. Todos
estos hechos sociales de creación colectiva son quienes poseen la llave del
progreso humano (Durkheim, 2001, p. XX). González en su libro La Sociología (2000) también
indica:
Las instituciones educativas transmiten a cada
generación saberes y valores […] las destrezas más valoradas y exigidas
socialmente. De esta forma la enseñanza contribuye objetivamente a consolidar
las estructuras existentes y a formar individuos preparados para vivir en las
sociedades tal como es, adaptándoles a sus roles sociales ( González, 2000, p.
264 ).
Según se entiende el pedagogo es la persona
responsable de manejar correctamente estos criterios a fin de tener seres
visionarios de vivir y de convivir dentro de una sociedad inmersa en valores
que fortalezcan la educación del presente milenio, sin olvidar también al ser
humano como un individuo biológico y psíquico, con lo cual se constituye en un
ser eminentemente social. Por lo tanto, la sociología de la educación juega un
rol relevante en la sociedad, y será la educación la que busque los
lineamientos para integrarlas de forma libre en su realidad fortalecida de
conocimientos, valores, actitudes en un marco de respeto a la interculturalidad
de sus pueblos.
Otra contribución que no puede quedarse al margen de
las potencialidades que cumple la educación frente a la sociedad, es que los
docentes deberán configurar los modelos didácticos para la teoría y la práctica
pedagógica, considerando que sean adaptados a sus realidades, a sus formas de
vida y a su cultura. Así lo destaca Durkheim citado en el libro Apropiación
del conocimiento: Interdiscursividad: Filosofía del Lenguaje, Filosofía de la
Literatura y Educación de los autores: Adela Rolón, Julio
Páez, André Saint, Estela Martín, y Eugenia Leal (1997) .
Las ciencias de la educación es empíricamente
observable y susceptible de constituirse en objeto de una ciencia y admitió dos
formas distintas de desarrollar conocimientos sobre la educación: una forma
descriptivo –explicativa propia de la ciencias de la educación, y otra forma
descriptivo-especulativa de las practicas escolares asignada a la pedagogía
( p. 297 ).
Esto implica la consolidación de las prácticas
escolares en contextos comunitarios de aprendizaje, cuyo puente cognitivo
consistirá unir contextos de socialización en bien del rescate de la vida
social de las comunidades donde se desarrolla identidades, culturas y
tradiciones. Entonces las prácticas escolares serán actividades programadas, ejecutadas
y controladas, en los propios ambientes de aprendizaje.
En consecuencia, las prácticas teórico-metodológicas
en el escenario educativo, constituyen el laboratorio pedagógico para
potencializar un enriquecimiento de saberes que además de fortalecer
conocimientos socializantes hacia la comunidad, serán la huella práctica en
donde se potencie capacidades contextuales y ciudadanas fundamentadas en
conocimientos, actitudes, valores, habilidades y emociones que propendan a la
justicia social y al involucramiento de una educación orientada en el respeto
de contextos diferentes.
Por lo tanto la práctica docente se fortalece desde
la praxis, conforme indica Durkheim en la cita anterior en la que relaciona a
“prácticas escolares asignada a la pedagogía” constituyen el eje primordial
para la formación integral del estudiante, cuyo fin es interiorizar a través de
la práctica diaria de saberes sociales y fortalecidos con instrumentos de
aprendizaje, y son los lineamientos en la construcción de saberes y que les guiará
a los alumnos, padres de familia, y docentes el desarrollo de destrezas y
potencialidades que requieren para desenvolverse en una sociedad compleja; en
fin, será importante aplicar el conocimiento y los saberes de forma innovadora
de parte de los pedagogos, atributos que se orientan a la trasformación de la
sociedad con los nuevos procesos de conexión social para entrelazar la
justicia, la paz y la interculturalidad.
Todas estas contribuciones Durkheinianas regirán y
enriquecerán a la educación ecuatoriana, con aportes fundamentados en la
realidad de nuestra época de cambios vertiginosos, involucrando la comunidad
educativa en el accionar social, tecnológico y pedagógico, tendencias
significativas en nuestra sociedad actual.
BRÍGIDO, Ana María. 2006. Sociología de la Educación: Temas y perspectivas fundamentales. Argentina:
Brujas.
DURKHEIM, Émile. 1996. La determinación del hecho
moral. París:
Ed. Península.
Sophia no.23 Cuenca jul./dic. 2017
Aporte de
Durkheim para la Sociología de la Educación http://scielo.senescyt.gob.ec/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1390-86262017000200083
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